Estos tratamientos se llevan a cabo por el método de inyección a presión. Tras la colocación de unos pequeños inyectores (válvulas de retención), se procede a la inyección del producto a presión (mediante compresor), alcanzándose el corazón de las piezas. Posteriormente reciben el tratamiento por pulverización en superficie y de esta forma la protección es total. Este método está especialmente recomendado para el tratamiento de elementos estructurales, vigas, solivas, etc., de mayor sección, que presenten signos de ataque de insectos cuya actividad se desarrolle en profundidad. |